lunes, 26 de enero de 2015

26 de enero: Día Mundial de la Educación Ambiental


Esta conmemoración se originó en 1975, año en que se celebró en Belgrado el Seminario Internacional de Educación Ambiental, donde participaron expertos de más de 70 países. 

En este evento se establecieron los principios de la Educación Ambiental en el marco de los programas de las Naciones Unidas. Como resultado se publicó la Carta de Belgrado, en la cual se reflejan las metas, objetivos, directrices y destinatarios de la Educación Ambiental.

La Educación Ambiental es un proceso dinámico y participativo, que busca despertar en la población una conciencia que le permita identificarse con la problemática ambiental tanto a nivel general (mundial), como a nivel específico (el medio donde vive).

También busca identificar las relaciones de interacción e independencia que se dan entre el entorno (medio ambiental) y el hombre, así como también se preocupa por promover una relación armónica entre el medio natural y las actividades humanas a través del desarrollo sostenible, todo esto con el fin de garantizar el sostenimiento y calidad de las generaciones actuales y futuras.

Los procesos y factores físicos, químicos así mismo biológicos, como estos reaccionan, se relacionan e intervienen entre sí dentro del medio ambiente, todo esto con el fin de entender nuestro entorno y formar una cultura conservacionista donde el hombre aplique en todos sus procesos productivos, técnicas limpias (dándole solución a los problemas ambientales), permitiendo de esta forma el desarrollo sostenible.

De lo anterior se desprende 2 líneas de definición sobre las cuales se basa la Educación Ambiental. 

- 1° línea: hace referencia a como interactúa entre sí la naturaleza (medio ambiente) donde se definen los ecosistemas, la importancia de la atmósfera (clima, composición e interacción), el agua (la hidrósfera, ciclo del agua), el suelo (litosfera, composición e interacción), el flujo de materia y energía dentro de los diferentes entornos naturales (ciclos biológicos, ciclos bioquímicos), así mismo el comportamiento de las comunidades y poblaciones (mutualismo, comensalismo, entre otros).
- 2° línea: va dirigida a la interacción que hay entre el ambiente y el hombre, como las actividades humanas influyen en los ecosistemas, como el ser humano ha aprovechado los recursos, así mismo brinda la descripción y consecuencias de la contaminación generados en las diferentes actividades, como se puede prevenir (reciclaje, manejo adecuado de residuos y energía), que soluciones existen (procesos de tratamiento a residuos peligrosos, implementación de Políticas Ambientales, entre otras), promoviendo de una u otra forma el desarrollo sostenible y la conservación del entorno.

Los objetivos de la Educación Ambiental son:

- Toma de conciencia. Ayudar a las personas y a los grupos sociales a que adquieran mayor sensibilidad y conciencia del medio ambiente en general y de los problemas.Objetivos de la Educación Ambiental
- Conocimientos. Ayudar a las personas y a los grupos sociales a adquirir una comprensión básica del medio ambiente en su totalidad, de los problemas conexos y de la presencia y función de la humanidad en él, lo que entraña una responsabilidad crítica.
- Actitudes. Ayudar a las personas y a los grupos sociales a adquirir valores sociales y un profundo interés por el medio ambiente.
- Aptitudes. Ayudar a las personas y a los grupos sociales a adquirir las habilidades necesarias para resolver los problemas ambientales.
- Capacidad de evaluación. Ayudar a las personas y a los grupos sociales a evaluar las medidas y los programas de educación ambiental en función de los factores ecológicos, políticos, sociales, estéticos y educativos.
- Participación. Ayudar a las personas y a los grupos sociales a que desarrollen su sentido de responsabilidad y a que tomen conciencia de la urgente necesidad de prestar atención a los problemas del medio ambiente, para asegurar que se adopten medidas adecuadas al respecto.


Para consultar la Carta de Belgrado puedes hacerlo en el siguiente link: http://www.ambiente.gov.ar/infotecaea/descargas/belgrado01.pdf


Fuentes:
azulambientalistas.org
Carta de Belgrado, Seminario Internacional de Educación Ambiental.

lunes, 19 de enero de 2015

Formarse para el Turismo Sostenible


Existe en el mundo una tendencia que requiere mayores conocimientos sobre sostenibilidad en general y en particular para el sector turístico, asociada  a un incremento de los mercados de consumidores conscientes, que exigen a las empresas una mayor comprensión de esos mercados y de los productos que puedan satisfacer su demanda. También los gobiernos  y los organismos internacionales reconocen la necesidad de incorporar recursos humanos que interpreten  esas tendencias, y mejoren su capacidad de planificación, gestión y monitoreo de los procesos de desarrollo.

El mundo académico, por su parte, no es ajeno a esta tendencia y tampoco lo es el mundo de la consultoría internacional; saber sobre sostenibilidad es un valor profesional agregado.

Cuando digo que la Maestría en Gestión del Turismo Sostenible de la Universidad para la Cooperación Internacional (UCI) es una de las más antiguas en habla hispana, y que cuenta con el programa más moderno, creo que estoy compartiendo un dato clave en el universo de una oferta de productos académicos a escala mundial cada vez más amplia en todo sentido; siento que esos datos, su antigüedad y su modernidad se potencian mutuamente, lejos de ser una contradicción son una gran certeza, supimos antes que muchos que era necesario formarse en esta nueva disciplina  y sabemos ahora todo lo que debemos incorporar en esa formación, hasta el detalle de la última iniciativa lanzada por el mercado global.

Para eso hace falta tener un equipo, y en UCI lo tenemos, desde la experiencia en educación virtual, el gran activo de la Universidad, a un grupo de profesores elegidos por dos atributos esenciales: su variada y extensa experiencia internacional en el campo del turismo, y su capacidad probada para realizar la transferencia de esos conocimientos.

Es un gran placer dirigir esta Maestría y a este equipo de profesionales, me encanta la libertad para producir los contenidos y actualizar permanentemente el producto, con un formato que siempre permite compartir con diversas realidades de América Latina y muchas veces de Europa, y que termina en esa linda aventura que es la gira presencial en Costa Rica, mosaico multicolor de nuestros países, diseñando juntos proyectos valiosos para la región.

Y para apoyar aún más a nuestros estudiantes, ahora contamos con el Instituto de Turismo Sostenible para América Latina y el Caribe, la nueva herramienta de Plan21 y UCI para darle espacio al pensamiento estratégico y la acción coordinada en la región, en la que los estudiantes y graduados podrán desplegar su energía creativa.

Hace muchos años que me toca ser parte del proceso de debate y acción sobre el desarrollo del turismo en América Latina y a escala global, y tengo muy claro que aún estamos en deuda con la cantidad de actores sólidamente formados y profundamente convencidos de la necesidad de una nueva ética profesional, una que, basada en valores, sea capaz de torcer y mejorar el rumbo del turismo y contribuya a la mejora de la calidad de vida de las personas.

Los invito a sumarse a la Maestría, no duden en contactarnos, trataremos de apoyarlos para que sea posible, y en abril del 2015, sean parte de una gran experiencia colectiva, estudiando con grandes profesionales de Costa Rica, Colombia, Argentina, España, Israel, Venezuela y compañeros de América Latina.

Un abrazo, Fabián

Fabián Román
Presidente Fundación Plan21
Director Instituto de Turismo Sostenible para América Latina y el Caribe
Co-fundador y Ex Miembro del Directorio del Consejo Global de Turismo Sostenible en representación de América Latina
Autor de "Turismo y Sostenibilidad, una relación compleja"

jueves, 15 de enero de 2015

Hoteles Sostenibles

                          Daintree Eco Lodge & Spa, Queensland, Australia, www.daintree-ecolodge.com.au

A la hora de planear nuestras vacaciones varias son las cuestiones que debemos decidir. Primero ¿a qué destino viajaremos? Y segundo, pero no menos importante, ¿dónde nos alojaremos?

Siendo la primera elección a gusto de cada turista, creo que la segunda elección resulta mucho más costosa a veces. Y no costosa por el valor monetario en sí, sino más bien por el abanico de posibilidades que encierra el mundo de la hotelería.

Si bien muchos turistas optan por casas, departamentos, cabañas, hostels, campings, son los hoteles la elección mayoritaria. Y hay tantos hoteles como tipos de turistas, incluso, me animo a decir, que más variedad de hoteles aún. Desde el Palacio de Sal en el salar de Uyuni, Bolivia (https://www.palaciodesal.bo/), pasando por la suite del Hotel Costa Verde de Costa Rica (https://www.costaverde.com/), ubicada en un fuselaje de un antiguo Boeing 727; hasta el Tubohotel de México (https://www.tubohotel.com/).

Pero el contexto actual requiere algo más que diversión y creatividad para ofrecer un servicio de calidad que satisfaga al visitante. Se hace necesario el desarrollo de Hoteles Sostenibles, que no solo dejen conforme al turista, sino también a la población local, contribuyendo, a través de formas prácticas, al logro de un mejor ambiente, tanto natural como cultural.

Lograr el mínimo impacto ambiental es una de las principales metas de este tipo de alojamiento, también lo es el darle valor a las culturas locales y sus economías. Esto puede traducirse en:
  • Prácticas responsables con el ambiente: tanto en los productos que ofrece y consume, como en la gestión de sus desechos y en el acceso a tecnologías ecoeficientes.
  • Autenticidad de la oferta, en los distintos servicios ofrecidos y hasta en su arquitectura.

También debemos mencionar la definición del Instituto de Sostenibilidad Turística, ya que no limita este tipo de hoteles a una categoría superior, sino que cualquiera de ellas puede ser parte de un mundo más responsable. Según el ISTur, los Hoteles Sostenibles son “alojamientos que, independientemente de su clasificación, categoría, ubicación y/o tipo de operación, tienen como base de su diseño y gestión los principios económico-estratégicos, medioambientales, sociales y culturales. Sus objetivos están determinados por la satisfacción de las necesidades de los distintos Agentes de Interés, respetando el entorno y su biodiversidad, en un marco de ética permanente y contribuyendo al desarrollo humano sostenible, buscando mejorar el capital social y la calidad de vida de toda la comunidad presente y futura”.[1]

Pero ¿cómo encontrar alojamientos sostenibles que realmente cumplan con estos requisitos, y no quedarse a mitad de camino? Una buena herramienta es la página web http://www.responsiblehotels.travel/. La misma nuclea una central de reservas de hoteles e información de las mejores prácticas de sostenibilidad que se desarrollan en ellos. Cada establecimiento es evaluado en una escala de 0 a 10, con indicadores que evalúan: eficiencia energética, satisfacción del cliente, autenticidad y comportamiento responsable. América Latina se hace presente con hoteles en Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador y Perú.

Sería un panorama ideal que todos los establecimientos hoteleros, poco a poco, vayan tornando sus prácticas a un proceso de sostenibilidad. Porque hay miles de razones por las que este cambio será positivo, porque no solo gana el turista, gana el hotelero, gana nuestro mundo, ganamos todos…

Marcela Navarro, 
Licenciada en Turismo de la Universidad Nacional de Lanús,
colaboradora voluntaria del Instituto de Turismo Sostenible para América Latina y el Caribe.


Fuentes: 
20minutos.es/
responsiblehotels.travel/
hotelessostenibles.com/




[1] www.hotelessostenibles.com

miércoles, 14 de enero de 2015

Principios para el Desarrollo del Ecoturismo en América Latina y el Caribe



Estimados amigos y colegas:

es un gran placer para mi lanzar esta primera versión de los Principios para el Desarrollo del Ecoturismo en América Latina y el Caribe de Fundación Plan21. Desde nuestro Programa de Turismo Sostenible, uno de los más antiguos de la región, hemos hecho durante estos años muchos aprendizajes, y si algo hemos comprendido perfectamente es que somos nosotros, desde aquí, desde el sur profundo, los que debemos decir qué entendemos por desarrollo y construir puentes con todo el mundo para trabajar juntos en ese desafío.

El turismo es una de las actividades más fascinantes, capaz de recuperar el valor de una tradición casi olvidada, de poner en contacto la rica diversidad cultural de nuestros pueblos, pero también de excluirlos de los beneficios y en algunos casos privarlos del uso público de sus bienes naturales. Es al mismo tiempo la luz y la sombra de los procesos que deberían llevarnos a ese escenario deseado en el que los individuos puedan desplegar sus posibilidades y ampliar sus oportunidades. No tengo dudas respecto de lo que la actividad puede aportar, pero es necesario trabajar para eso, el mercado sólo no lo resuelve, y nuestros estados aún tienen mucho para aprender y mucho para mejorar.

No pretendemos presentar algo cerrado, una verdad revelada. Existen muchas definiciones de ecoturismo, pero hemos querido trascender la tentación de lanzar una más, no queremos definir el ecoturismo, queremos aportar para que todos los actores que tienen que ver con el desarrollo de la actividad tengan presente los aspectos que deberían considerar para crear las condiciones de un buen proceso de diseño, implementación y monitoreo de ese desarrollo.

A partir de hoy esperamos aportes para mejorar, compromiso para implementar, y más adelante, voluntarios entrenados para auditar los procesos en base a estos principios y premiar a aquellos países, regiones y actores verdaderamente comprometidos con este nuevo paradigma. Debemos empezar a creer en nosotros, y un buen comienzo es debatir y proponer qué queremos, porque no hace falta traducir las definiciones de otros, somos capaces en América Latina de crear las propias y compartirlas. Al fin ese sigue siendo nuestro sueño, aportar para que tengamos recursos humanos formados, confiados y comprometidos con lo local, pero abiertos a la idea global de ser ciudadanos de este mundo difícil, pero que nos cobija a todos. Para eso creamos el Instituto de Turismo Sostenible para América Latina y el Caribe con nuestros amigos de la Universidad para la Cooperación Internacional.

Esperamos vuestro compromiso con esta campaña, de a poco les iremos comunicando cómo. 

Un gran abrazo de todos los que hacemos Plan21.

Fabián Román
Presidente
Fundación Plan21

martes, 16 de diciembre de 2014

Del consumo y la (i)responsabilidad


Es demasiada la cantidad de veces que tomamos decisiones en el día. Qué consumir, qué comprar, qué artefactos adquirir, cómo transportarnos, qué camino tomar, qué aparato utilizar, cómo cargar nuestros artefactos recargables (en el mejor de los casos, que sean recargables), cómo apagar la tele, la compu o cualquier otro equipo eléctrico (dejarlo en stand by o apagarlo sin que quede ninguna led encendida), qué regalar, a dónde ir de vacaciones y cómo, qué ver, qué leer... y la lista se vuelve interminable, ya que tiene que ver con la mayoría de las decisiones de consumo, pequeñas y hasta inconscientes, culturales y adquiridas, cómodas y necesarias que tomamos a lo largo del día, todos los días de nuestras vidas.

Lo cierto es que vivimos en una sociedad de consumo, aglomerados en ciudades, verticalizados en varios sentidos, criados de una manera bastante determinante, en la que no nos enseñan mucho a cuestionar si no a acatar, en la que la tele es la protagonista de la casa, de los eventos sociales, de los momentos familiares más íntimos como las comidas... la mayor y mejor generadora de opinión en la que todo el tiempo se fomenta ... el consumo (y ahora la sensación de inseguridad pero que no viene al caso de este artículo). Y la comodidad, por supuesto, ya que el modo de vida citadino coarta alternativas de elección de productos locales, para morir en los supermercados abarrotados de productos y personas, donde para comprar 2 cosas uno entra y termina saliendo con 50 y habiendo hecho 15 minutos de cola (mínimo) para pagar por cosas... que en su mayor parte no eran necesarias. A quién no le pasó? que arroje la primera piedra... ah! y por supuesto uno paga 3 veces más que en un mercado de barrio (o ahora, en el "chino" de la vuelta), pero compró con seguridad de calidad, respaldo de cadena de frío y además pudo pasear y hablar con una cajera que entendía lo que decía y me respondía amablemente y con palabras claras.

Hay muchos temas relacionados para abordar, desde "el capital" hasta las políticas de estado, pero este artículo se trata de algo muchísimo más fácil, pero a la vez más transformador y profundo, porque es personal y depende pura y exclusivamente de la voluntad. El poder que se encuentra en cada decisión que cada uno toma en cada día de su vida.

Cada decisión encierra una increíble cadena de efectos, de diversas categorías, impactos y magnitudes. Pero efectos al fin, que trascienden en mayor o menor medida... en nosotros mismos, en los otros, en el planeta. Desde las reacciones que pueden generar en nuestra piel la utilización de productos químicos o naturales, según la crema que usemos, hasta el productor explotado o envenenado con pesticidas, cuya producción va a la planta que posee el activo que es aislado en el laboratorio que se utiliza en la producción de esa crema, o el productor autogestionado que siembra y cosecha en armonía con la naturaleza y produce la planta cuyo aceite esencial será extraído y utilizado en los productos naturales. Desde la empresa de exportaciones que coimea para ingresar o sacar sus productos hasta los trabajadores explotados, los menores de edad hacinados esclavizados en Malasia, de los productos que compramos al menor precio posible en Once o la Salada, ya sea ropa, zapatillas, cotillón para los cumpleaños, adornos, regalos, juguetes... y por supuesto comida, como enlatados. Hay tantas repercusiones en la elección simple de qué lata de atún comprar... habrán matado 3 delfines para que pueda comerme esta sola latita? seguramente... SON DEMASIADAS LAS COSAS QUE NO TENEMOS EN CUENTA A LA HORA DE CONSUMIR. Es nuestra y sólo nuestra la responsabilidad por las cosas que consumimos, y ella repercuten en... ni más ni menos, el mercado (entre otras cientos de cosas).

Otra cosa ineludible en el modelo de consumo de supermercado son los desechos, que están representados por las bolsas, envoltorios, y plásticos varios que traen la mayoría de los productos que se encuentran o compran en el gran y homogéneo espacio. Totalmente innecesarios, por supuesto. (Acá está la responsabilidad individual, de llevar sus bolsas/cajas/carritos y/o morrales reutilizables. Y de decir que NO cuando nos quieren dar bolsas...)

Bueno, hasta acá va todo bastante bien, ahora... cómo sé qué grupo explotado hay detrás de cada producto de la góndola? es imposible de averiguar absolutamente todo, por lo tanto, lo que uno debería tratar de hacer es decidir qué tipo de consumo quiere, en primera instancia, si el de supermercado, con decenas de intermediarios a los que también les termina pagando el consumidor final, o un consumo más directo hacia el productor/proveedor. Y no hace falta viajar al conurbano o recorrer enormes distancias y perder un precioso tiempo (y combustible). Hoy por hoy, la globalización que nos aplasta en tantos aspectos, se puede utilizar también para buscar estas alternativas más... auténticas, naturales, sanas, baratas, etc. Hay muchos grupos y cooperativas de consumo, a los que se puede encargar desde canastas de verduras y frutas libres de agroquímicos de productores organizados, hasta productos de librería de organizaciones sociales. Sólo por mencionar 2 rubros. Y también se pueden adquirir cientos de productos , de todos los rubros, directamente a productores de la economía social, también, o a emprendimientos que reúnen a varias iniciativas y se encargan de la logística de la comercialización, o a otros como Utopi'o que no sólo nuclea a varios de estos emprendedores si no que además, contribuye con un porcentaje de las ventas a apoyar la conservación de bosque nativo.

La mayoría de las personas que no se plantea esta otra manera de consumir, más conscientemente, no sabe lo fácil que es este cambio. Porque tampoco se trata de ser fundamentalista ni de generar fanatismos, llegar a basura cero sería buenísimo, pero ninguno de estos cambios se puede dar de la noche a la mañana. Tan sólo es suficiente muchas veces con empezar a cuestionarse las motivaciones o repreguntarse sobre las elecciones. Lo que es cierto es que inexorablemente este tipo de decisiones terminan conformando estilos o filosofías de vida, ya que si uno empieza a cuestionarse sobre ciertas cosas, después puede costar seleccionar qué cuestionarse y qué no, deviniendo en paulatinas modificaciones de hábitos, formas de relacionarse, selección de actividades... y no solamente en el tema del consumo de bienes y servicios. Y es usual que todos los cambios que se dan cuando uno empieza a cuestionarse, a actuar más a consciencia, son todas modificaciones positivas, que suelen hacer bien a la persona, a la familia, al planeta... y en general estas no son decisiones que requieran dinero, si no tiempo y ganas, y por el contrario, terminen generando ahorros. Pero la naturaleza del ser humano es tan resistente a los cambios...

Acá dejamos algunos consejos para comenzar a ser responsable o consciente a la hora de consumir:

1) Elegir comprar a productor / emprendedor / organización social / emprendimiento familiar. O al menos, elegir productos lo más locales posibles. Eso no sólo favorece a las personas si no también implica menos huella de carbono de los productos por tener menos transporte.
2) Elegir productos reciclados / con materiales reutilizables / que no contengan metales pesados, pilas ni demasiados envoltorios.
3) Llevar siempre bolsas de tela o reutilizables encima por las dudas, y evitar que nos den bolsas plásticas en cualquier compra que hagamos.
4) Elegir comprar electrodomésticos eficientes. Son más caros pero rendirán más, haciendo mejor a la larga a nuestro bolsillo y al planeta.
5) Nunca utilizar materiales descartables. Seleccionar siempre materiales que se reutilicen (vasos, platos, cubiertos, especialmente)
6) Cuando sea posible, evitar el consumo de combustible fósil. Tratar de viajar en transporte público o en bicicleta.
7) Cuidar el agua, la energía eléctrica, el gas.
8) Plantar árboles cuando y donde se pueda. Preferir plantas nativas a la hora de plantar (éstas serán más eficientes y favorecerán la biodiversidad del lugar atrayendo aves y mariposas)
9) Reciclar lo más posible, y lo que no se pueda hacer uno mismo juntarlo para quien pueda (tetra pack, botellas, papel, PET)
10) Seguir las 5 "R": reducir, reutilizar, reciclar, reparar y rechazar


Dejamos un link con una guía muy completa con consejos mucho más explayados y útiles, para quien le interese...

Salud!

Guadalupe Carbó, Lic. en Cs. Biológicas con especialidad en Ecología de la UBA, 
miembro de Plan21 y coordinadora de Utopi'o, la iniciativa de comercio justo y conservación de bosque nativo de Plan21.

jueves, 11 de diciembre de 2014

3 Mitos sobre el Turismo Responsable


Los mitos son relatos que se repiten y terminan formando parte de un sistema de creencias. Creemos en muchas cosas solamente porque otros las repitieron muchas veces y llegaron a nuestros oídos en un sinnúmero de oportunidades. Algunas frases están ayudando a que se establezcan ideas erróneas sobre lo que es o no es el Turismo Responsable. 

Mito #1 “El turismo responsable solo se realiza en zonas naturales”.
Quizá el culpable de este mito sea el exceso de publicaciones que relacionan conservación de áreas naturales y turismo responsable más la cantidad de productos responsables que se promueven en áreas naturales antes que en ciudades. Lo real es que podemos ser responsables con el ambiente, con la cultura y con nosotros mismos mientras viajamos a cualquier lugar. Es más, un reto importante hoy es mejorar el turismo responsable en las GRANDES CIUDADES, con problemas energéticos, de consumo, brechas de desigualdad furiosas entre turistas y residentes, y más . Reto difícil y menos atractivo para muchos, pero necesario de afrontar.

Mito #2 “El turismo responsable es solo para gente joven”.
Si hay que buscar un culpable de este mito este es la publicidad. Jóvenes con mochilas ascendiendo senderos o en actividades que a simple vista requieren gran esfuerzo y/o dedicación y por encima, un slogan de turismo responsable. Lo concreto es que el turismo realizado de forma responsable es una manera de gestionar una empresa, un destino o un viaje de forma más inteligente, buscando mayor calidad a partir del cuidado del medioambiente, los recursos culturales y la búsqueda de experiencias. 

Mito #3 "Hacer turismo responsable es sacrificar confort".
Grave error que produce el alejamiento de grandes sectores de viajeros. Existen servicios de distinta categoría y distintos precios para cada tipo de cliente responsable. Lo que tienen en común estos servicios es el compromiso con un enfoque de trabajo; comparten una posición y una pasión innovadoras acerca de cuál es el modelo de viajes hoy en día de acuerdo a lo que está ocurriendo en nuestro planeta y nuestras sociedades. 

El Turismo Responsable es un turismo consciente en el que prevalece una mirada del mundo y la realidad en 360°, busca mejores lugares para que las personas vivan y mejores lugares para que las personas visiten.


Fuente: viajeroresponsable.com.ar

jueves, 4 de diciembre de 2014

XX Conferencia Internacional sobre Cambio Climático: Chile lanza plan para adaptarse al cambio climático



El cambio climático es uno de los grandes desafíos que enfrenta la humanidad actualmente. Con la ratificación de Chile a la Convención Marco de la Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en 1994 y al Protocolo de Kioto en 2002, dicho país se compromete ante la comunidad internacional a hacer frente a este desafío.

El Ministerio del Medio Ambiente, a través de la Oficina de Cambio Climático, es el responsable de dar cumplimiento a lo establecido en el artículo 70 de la Ley de Bases del Medio Ambiente que establece "proponer políticas y formular los planes, programas y planes de acción en materia de cambio climático".

En cuanto al concepto de Adaptación al Cambio Climático podemos definirlo como “Ajuste en los sistemas naturales o humanos como respuesta a estímulos climáticos actuales o esperados, o sus impactos, que reduce el daño causado y que potencia las oportunidades benéficas”.[1]


En referencia a esta temática, el primero de este mes, fue aprobado por el Consejo de Ministros para la Sustentabilidad y el Cambio Climático un plan para enfrentar los impactos del fenómeno. 

Mediante este plan se busca reducir las vulnerabilidades y amenazas que este fenómeno representa para el desarrollo sustentable de Chile, a través de la implementación y coordinación de políticas que permitan preparar al país para los eventuales efectos del cambio climático, y evitar posibles impactos en el bienestar actual y el de las futuras generaciones.

El mismo consiste en más de 100 medidas que consideran acciones de tipo transversal y sectorial en 9 áreas: 

1. silvoagropecuaria
2. recursos hídricos
3. biodiversidad
4. pesca y acuicultura
5. salud
6. energía
7. infraestructura 
8. turismo 
9. ciudades 

Para que comiencen a implementarse a todas estas áreas, se hace necesario el compromiso estatal a distintos niveles, asegurando así recursos humanos y económicos para su funcionamiento.

Entre las medidas que se tomarán estarán el fortalecimiento de la investigación científica, con fondos orientados al estudio del cambio climático, para lograr el monitoreo de variables climáticas, información que será pública a través de una plataforma.

El plan será presentado en la Cumbre Climática (COP20) de Lima organizada por la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), un organismo de la ONU. En ella participan más de 10.300 delegados de 195 países. La Cumbre se inició el pasado 1 de diciembre en la capital peruana con el objetivo de perfilar un borrador que el próximo año sea aprobado en París, para que sustituya a partir de 2020 al Protocolo de Kioto.

Además se debatirán sobre los siguientes temas: 

- Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de Bosques: se espera tener claridad sobre el financiamiento de este mecanismo que busca evitar el desmonte y fomentar la reforestación como un mecanismo para capturar dióxido de carbono.
- Planes Nacionales de Adaptación: se deberán afinar los detalles de cómo se formularán los NAP y discutir la forma en que se vincularán con el Fondo Verde para el Clima.
- Fondo Verde para el Clima: se discutirá cómo poner en marcha el Fondo Verde para el Clima a través de una capitalización inicial. Se manejará 100 mil millones de dólares que aportarán los países desarrollados para financiar proyectos en las naciones más vulnerables.

A la espera de las conclusiones y resultados de esta Cumbre, para más información respecto al COP20 y al Plan de Adaptación de Chile en particular, podés visitar las siguientes páginas:



Marcela Navarro, 
Licenciada en Turismo (Universidad Nacional de Lanús), 
colaboradora voluntaria del Instituto de Turismo Sostenible para América Latina y el Caribe.



[1] www.ipcc.ch

Turismo y Cambio Climático - Areas Protegidas

En proceso de edición