miércoles, 17 de octubre de 2012

Turismo comunitario en Costa Rica parte 2


1.     INTRODUCCIÓN.
  
El turismo comunitario en América Latina es un fenómeno que data de las dos últimas décadas y nace en un contexto de grandes cambios económicos, sociales y políticos: la liberalización de los flujos comerciales y financieros; la vigencia de los nuevos paradigmas del desarrollo sostenible y la responsabilidad social de la empresa.[1].


El turismo rural comunitario se compone de experiencias turísticas planificadas e integradas sosteniblemente al medio rural y desarrolladas por los pobladores locales organizados para beneficio de la comunidad. (ICT, PNUD, Alianza TRC 2005)

 Las seis características que lo definen son:

  1. Integra las riquezas naturales y la vida cotidiana de la comunidad rural.
  2.  Promueve las prácticas productivas sostenibles dentro de la oferta turística.
  3. La experiencia turística se adapta a la dinámica rural y, preserva la peculiaridad, rusticidad, el ambiente acogedor y confortable que caracterizan la ruralidad del país.
  4. Se sustenta en la gestión y participación local, y fortalece la organización local en la que participan varias familias o toda la comunidad. 
  5. Integra a la población local en esta actividad empresarial, distribuye equitativamente los beneficios y complementa los ingresos de las familias rurales.
  6.  Promueve la tenencia de la tierra por parte de los pobladores locales.
El desarrollo del turismo comunitario es sin duda una expresión clara y auténtica de la realidad de una comunidad, organizada para la prestación de productos y servicios turísticos, que prioriza por un lado la dimensión humana en tanto que promueve una cadena de valor cimentada en las relaciones humanas existentes dentro de la comunidad y entre los miembros de esa comunidad y los turistas, así como también una dimensión cultural que prioriza la puesta en valor de los recursos naturales y culturales de una comunidad determinada.



[1] Maldonado, Carlos. “Fortaleciendo redes de Turismo Comunitario en América Latina”. Diciembre 2007.

lunes, 23 de julio de 2012

Proyecto de Turismo Rural comunitario en Costa Rica, Parte 1

Introducción

El turismo comunitario en América Latina es un fenómeno que data de las dos últimas décadas y nace en un contexto de grandes cambios económicos, sociales y políticos: la liberalización de los flujos comerciales y financieros; la vigencia de los nuevos paradigmas del desarrollo sostenible y la responsabilidad social de la empresa.[1].

El turismo rural comunitario se compone de experiencias turísticas planificadas e integradas sosteniblemente al medio rural y desarrolladas por los pobladores locales organizados para beneficio de la comunidad. (ICT, PNUD, Alianza TRC 2005) 

Las seis características que lo definen son: 
  1. Integra las riquezas naturales y la vida cotidiana de la comunidad rural. 
  2. Promueve las prácticas productivas sostenibles dentro de la oferta turística. 
  3. La experiencia turística se adapta a la dinámica rural y, preserva la peculiaridad, rusticidad, el ambiente acogedor y confortable que caracterizan la ruralidad del país. 
  4. Se sustenta en la gestión y participación local, y fortalece la organización local en la que participan varias familias o toda la comunidad. 
  5. Integra a la población local en esta actividad empresarial, distribuye equitativamente los beneficios y complementa los ingresos de las familias rurales. 
  6. Promueve la tenencia de la tierra por parte de los pobladores locales. 
El desarrollo del turismo comunitario es sin duda una expresión clara y auténtica de la realidad de una comunidad, organizada para la prestación de productos y servicios turísticos, que prioriza por un lado la dimensión humana en tanto que promueve una cadena de valor cimentada en las relaciones humanas existentes dentro de la comunidad y entre los miembros de esa comunidad y los turistas, así como también una dimensión cultural que prioriza la puesta en valor de los recursos naturales y culturales de una comunidad determinada.


El Caso COOPRENA

Es una organización integrada por cooperativas y organizaciones constituida con el fin de organizar y comercializar el producto turístico de turismo comunitario que ofrecen sus asociados. Sus organizaciones miembro están integradas por familias rurales de bajos recursos que se han iniciado en la actividad turística como una forma de complementar sus ingresos derivados principalmente de la actividad agrícola. Actualmente está conformada por 19 organizaciones, de las cuales se analizaron para su mejor conceptualización, especialmente las 10 cooperativas que están consideradas en el proyecto, en su mayoría productoras de café:

1. Coopesaraquipí R.L.

2. Coocafé R.L. (Cooperativas Cafetaleras de Guanacaste y Montes de Oro)

3. Coopepilangosta R.L (Cooperativa de Caficultores y Servicios Múltiples de Pilangosta R.L)

4. Coopepuerto R.L.

5. Asociación de Pacayitas

6. Coopeuvita (Cooperativa de Productores Agropecuarios y de Servicios Múltiples de Uvita R.L)

7. Asociación Caño Negro de Turismo Real Cien por Ciento Natural (Real Tour Caño Negro )

8. Aseder (Asociación de Emprendedores para el Desarrollo Responsable)

9. Asociación de Zapotal Agroecoturística Ramonense (AZAGROTUR)

10. Coopesantaelena R.L.

Con estas y otras Cooperativas trabajamos durante unos 8 meses entre preparación del Plan de Trabajo, selección del equipo, trabajo de campo y elaboracíón. Los detalles que pueden ser públicos, serán mostrados en entradas subsiguientes.

Hasta entonces,

Fabián Román


[1] Maldonado, Carlos. “Fortaleciendo redes de Turismo Comunitario en América Latina”. Diciembre 2007.

domingo, 22 de julio de 2012

Ciudad sostenible: Copenhague

Copenhague se ha planteado una meta ambiciosa para el año 2015: convertirse en la ciudad con el mejor medio ambiente urbano del mundo. Se quiere lograr la reducción de un 20% en las emisiones de CO2 para 2015 respecto a 2005 y que la ciudad se convierta en la primera capital neutra respecto del carbono en 2025. Este gran proyecto muestra las posibilidades de avanzar en el terreno de la sostenibilidad en una ciudad relativamente grande en un país avanzado y de elevada conciencia ambiental y a la vez pone de manifiesto en su desarrollo los obstáculos que aparecen en la consecución de los objetivos.



Al tener que enfrentarse a un mayor índice de precipitaciones, al aumento del nivel del mar y a un centro urbano más templado, Copenhague ha desarrollado su propio plan de adaptación climática como parte de su Plan Climático general.

El plan contiene seis objetivos climáticos en los ámbitos de energía, transporte, edificación, desarrollo urbano, comportamiento y adaptación. Propone 50 iniciativas específicas para que la capital pueda alcanzar su objetivo de 2015.

Copenhague ya ha reducido su impacto medioambiental al recortar las emisiones de CO2 en más de un 20% durante los últimos 10 años, y al garantizar que el 30% de su suministro energético procede de fuentes neutrales en carbono. Aunque estos esfuerzos van dirigidos de algún modo a mitigar el cambio climático, Copenhague debe adaptarse todavía a los inevitables cambios que se producirán en el futuro en las condiciones atmosféricas.

Se espera que el índice de precipitaciones aumente en Copenhague en un 30% o 40% en 2100, y el nivel del agua alrededor de la ciudad aumentará muy posiblemente de 33 a 61 cm durante los próximos diez años. El plan de adaptación climática ha sido desarrollado para garantizar la puesta en marcha de medidas de adaptación de la manera más rentable.

Los sistemas de alcantarillado se mejorarán considerablemente para que puedan hacer frente a un mayor índice de precipitaciones. Para ello, se empleará un amplio abanico de herramientas dirigidas a lograr una mejor gestión del agua de lluvia, tales como reservas de agua de lluvia y de aguas residuales, y sistemas de alcantarillado urbano sostenibles. También se tratarán las aguas contaminadas de escorrentía procedentes de las carreteras de la ciudad,

Por otra parte, el número de zonas verdes —incluidos los mini-parques, los tejados verdes y los muros verdes— aumentará para disminuir la escorrentía del agua de lluvia. Los tejados verdes no solo recogen el 60% del agua de lluvia, sino que mejoran la calidad del aire, la vegetación y el hábitat de la fauna, al tiempo que reducen los efectos de «islas térmicas» urbanas.

Se fomentará el uso de alternativas al aire acondicionado en edificios urbanos. Entre los sustitutos efectivos se podrían mencionar los parasoles y unos mejores sistemas de ventilación y aislamiento. Por último, se tomarán medidas para aumentar las defensas ante inundaciones frente al aumento del nivel del mar.


Mathieu

Energía limpia en Europa


Hoy por hoy, las energías renovables en la Unión Europea tienen un papel importante,. Los Estados miembros de la Unión Europea (UE) en su conjunto, constituyen la principal potencia mundial en lo que al desarrollo y aplicación de energías renovables se refiere

Las energías renovables empezaron a desarrollarse cuando las crisis del petróleo de los años 70 hicieron tomar consciencia de que algún día los recursos fósiles se agotarían, si bien, al no saberse con certeza cuándo ocurriría, los intentos en esa dirección fueron tibios.

Desde entonces, la cuestión de la energía ha ido adquiriendo una dimensión cada vez más amplia. Se hizo patente que el empleo del carbón y el petróleo no se ajustaba al nuevo requisito de desarrollo sostenible. La comprobación de sus efectos negativos cobró precisión, en concreto por lo que respecta a la calidad del aire, con sus repercusiones para la salud pública. Por último, la búsqueda de nuevas soluciones se intensificó cuando se descubrió que el consumo masivo de energías fósiles, principalmente en los países ricos, provoca el calentamiento del planeta.

Esta amenaza dio lugar a la firma de los acuerdos de Kioto (1998), en virtud de los cuales Europa se ha comprometido a reducir, de aquí a entre 2008 y 2012, en un 8% sus emisiones de dióxido de carbono CO2 respecto al nivel de 1990.

La situación energética radicalmente distinta después de Kioto convierte las energías sostenibles y no contaminantes en una apuesta considerable. El objetivo explícito de la estrategia energética europea consistente en duplicar la proporción de éstas ha dejado de ser un mero deseo para tornarse a necesidad.

Por lo cual, las tecnologías en el ámbito de las energías renovables han evolucionado sobremanera. La competencia de que dispone hoy Europa se encuentra entre las mejores del mundo y ello se debe a la intensa labor de investigación llevada a cabo en colaboración con la industria.

Entre 1990 y 1998, el presupuesto comunitario dedicó casi 800 millones de euros a la financiación de proyectos de cooperación tecnológica relacionados con las energías renovables.
Se han realizado progresos en el ámbito de la eficacia de los equipos de producción y explotación en términos de potencia instalada, coste del kilovatio-hora, aplicaciones para usos concretos, soluciones para el almacenamiento, etc.

Al margen de las innovaciones técnicas, la financiación europea se ha dedicado a la ejecución de proyectos de demostración, de especial importancia para la expansión de este sector. Para imponerse en el mercado, donde han sido ignoradas durante mucho tiempo, las energías renovables han de "demostrar lo que valen" en instalaciones piloto con el fin de convencer a los posibles usuarios.



Caso exitoso en Europa:
Situada en la rivera del río Rin, cerca de Suiza y Francia, Friburgo es la ciudad con más horas de Sol de Alemania y con mayor número de instalaciones medioambientales de la Unión Europea. Es apodada la “capital solar”.


Friburgo es una ciudad al lado de la Selva Negra, de 215.000 habitantes, de los cuales 30.000 son universitarios, y hay el doble de bicicletas que de coches.

Todo empezó en 1975, cuando la intención de construir una central nuclear unió a la población dejando de lado cualquier diferencia ideológica en defensa de un modelo de desarrollo ecológico contrario a la amenaza que se les venía encima. Hoy los “Verdes” gobiernan en coalición esta ciudad con más del 30% de los votos.
La conciencia social ha presionado a los gobiernos regional y federal a adoptar unas constantes políticas ecológicas dentro de un marco medioambiental respetuoso. Entre muchas otras características únicas de esta ciudad, cabe destacar:
- Ciudad silenciosa circuito de bicicletas de 500 km que acapara la tercera parte de los
desplazamientos diarios.

- Parking en la estación central con capacidad para más de 1.000 bicicletas para facilitar la
combinación tren-bicicleta para ir al trabajo, y alberga también una agencia de coches
compartidos

- Amplia red de tranvías que funcionan con energía eléctrica.

- Una política de urbanismo evita que la ciudad crezca demasiado.

-  Barrio super ecológico de Vauban. La mayoría de las casas tienen placas solares térmicas para el agua caliente sanitaria y fotovoltaicas para la venta a red de la energía eléctrica. Los edificios son energéticamente eficientes, y todos sus habitantes con coche (sólo el 20% de las familias que allí viven) están obligados a comprar una plaza de garaje-solar que se encuentran en la entrada, porque además dentro no se puede aparcar.

-  Ciudad líder en energía solar. 10.000 personas se dedican directamente al medio ambiente, la
mayoría en empresas de energía solar, que facturan ya más de 1.000 millones de € al año.

- Parroquias auto-suficientes abastecidas con energías renovables.

-  El estadio de fútbol se abastece también con placas fotovoltaicas.

- Sede del Instituto para la Ecología y del ISES (Internacional Solar Energy Society).

- Residencia del secretariado europeo del Consejo Internacional para iniciativas
medioambientales.

- Instituto Fraunhofer para sistemas de energía solar.

- Celebración todos los años de la Feria más prestigiosa del sector solar europeo: Intersolar (21 al
23 de Junio de 2007).


Mathieu

México: Turismo rural bajo “Techos de México”



Chacala, Nayarit, ubicado en la costa del Pacífico mexicano, pueblo de trescientos habitantes, rodeado de petroglifos. Sede de un proyecto que no es alcanzado por el turismo convencional.

En su interior existe una movilización comunitaria en pro del desarrollo local y del turismo rural. Se organizan los “benefactores” (donantes) y “beneficiarios” (futuros propietarios) para la construcción de casas que cuentan, por lo menos, con un cuarto turístico y creación de negocios familiares complementarios que atiendan al visitante. 

Dentro de esta tendencia turística se está consciente de la realidad ecológica, sociocultural y económica de las regiones y por ende, se tiene el compromiso ante el desarrollo sustentable local, tanto del visitante como del anfitrión. Hablamos de construcciones que coexisten con el medio ambiente, diseñadas con calefactores de agua con energía solar, mejores sistemas de aprovechamiento del agua residual. 

Sus mujeres, como protagonistas locales y microempresarias, apoyan y promueven el desarrollo de su comunidad, los valores de la familia y la gastronomía local.

Existen en Chacala seis casas que portan visiblemente el emblema de “Techos de México”, estrategia que les permite tener un mejor alcance mercadotécnico. Todos los que trabajan dentro de este proyecto se reúnen en asambleas y cursos de capacitación, cuentan con un manual donde se establecen los requerimientos para operar y ofrecer el producto. Se convierten en socios activos y comprometidos con un fin común. 

Para ser miembro hay que contar con el título de propiedad y cumplir con el contrato de crédito que se firma ante el Fondo de la Asociación de casas y cuartos turísticos de Chacala Nayarit. Manejan una modalidad de tiempo compartido social donde los donantes de materiales para construcción son recompensados con el uso de cuartos turísticos, permitiendo que la inversión se torne menos capitalista.

“Techos de México”, un ejemplo tácito de la organización comunitaria y los alcances de las alianzas estratégicas de los verdaderos protagonistas de las regiones mexicanas, sus habitantes, con organismos que se preocupan por el verdadero desarrollo, y promueven con el turismo rural la esencia de la cultura de un pueblo, y alberga a turistas nacionales y extranjeros bajo “Techos de México”.


Mathieu Le Hénaff 


Dos palabras sobre ecoturismo

Una confusión habitual considera al ecoturismo y al turismo sostenible como sinónimos. Y en los peores casos, se los exilia apenas a ambos al paraíso de las buenas intenciones.

El ecoturismo es un tipo particular de turismo sostenible que tiene algunos atributos particulares. El primero y mas obvio es que se trata de un producto que se desarrolla en áreas naturales. Pero más allá de las muchas definiciones de ecoturismo, es importante para mí destacar los atributos de un buen producto ecoturístico.

Podemos decir que un producto ecoturístico se desarrolla en áreas naturales, en general de baja intervención humana, es de bajo impacto, genera beneficios para las comunidades anfitrionas, que a su vez participan en la planificación, generando un incremento en la percepción del ambiente natural, su flora y su fauna, por parte del turista.

Las definiciones, o las características de un producto turístico no son temas menores, ni pertenecen en soledad a los hacedores de discursos o a la comunidad académica. El ecoturismo es, sin duda, el término de marketing más visible dentro de la industria, y tenemos el compromiso de evitar un proceso de “green washing” que permitiera su uso masivo, para cualquier tipo de producto, y que llevará a un colapso y a un vaciamiento del término en los próximos años.

Debemos considerar la posibilidad de avanzar decididamente sobre la protección de ciertos vocablos que permitan facilitar el encuentro de una oferta y de un mercado potencial genuinamente responsable, premiando con el uso de la palabra ecoturismo a aquellas operaciones que demuestren cumplir con una serie de requerimientos mínimos que les permitan invocar esa categoría para su comercialización.

Fabián Román

Los actores del turismo sostenible


Es notable para mi una tendencia exagerada a considerar al desarrollo turístico como patrimonio exclusivo de los sectores publico y privado. No en el discurso, claro, pero si en la verdadera inclusión de las comunidades anfitrionas y de las Universidades y Organizaciones de la Sociedad Civil. 

Si bien es cierto que se notan progresos en el diálogo y la incorporación de otras voces en el proceso de planificación y gestión del desarrollo turístico en nuestro país, aún tenemos muchas cosas para aprender, y existe una responsabilidad colectiva para allanar el camino que permita la existencia de genuinos procesos participativos que incorporen procedimientos de consulta transparentes, democráticos y que produzcan resultados visibles en la implementación de mejores practicas públicas y privadas y una mejora en la calidad de vida en los destinos turísticos. 

No debemos incorporar formalmente el tema de la participación pública en la discusión y toma de decisiones, no sólo coyunturales, sino además estratégicas, como siguiendo una moda de lo que se supone que debemos mostrar que hacemos, sino como un elemento que permita mejorar las posibilidades de éxito en la implementación de una política determinada. 

La planificación, en cualquier área, y también en la turística, debe funcionar como una suerte de antiazar; como leí alguna vez, un modo de romper la lógica propia de un mercado, que en el caso del turismo muestra muchas veces su peor cara cuando maximiza la renta de los inversores externos y condena a la población local a vivir en el margen de la riqueza que genera el turismo y a soportar los impactos, a veces crueles, de ese desarrollo. 

La planificación, en tanto antiazar, si es participativa permite, al incorporar las miradas y saberes e inquietudes de un grupo interesado y objetivamente afectado por el resultado de esa planificación, garantizar de mejor modo el compromiso de las partes para el cumplimiento de lo acordado. 

Pero claro que este es un proceso que no pertenece al universo de las ciencias exactas, es un proceso que involucra personas y no es perfecto, pero en su origen, en la consulta, radica la fortaleza de sus resultados. Es ésa la razón y no la moda, lo que debe convencer a los decisores políticos acerca de la importancia de incorporar a todos los actores relevantes en la planificación, la gestión y el monitoreo del desarrollo turístico, para construir sostenibilidad.


Fabián Román

Evolución del concepto de turismo sostenible

La noción de sostenibilidad alcanza escala mundial a partir de la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro en 1992. A partir de allí entra en escena y se oficializa el concepto de Desarrollo Sostenible, al tiempo que se generan grandes hechos como la creación de las Convenciones Marco sobre Cambio Climático y la Agenda 21.

El turismo sostenible es en definitiva un tipo de turismo que toma en cuenta el principio del desarrollo sostenible, pero alcanzando una conceptualización algo más clara a partir de aplicarlo a una actividad económica bien definida.

La definición clásica de la Organización Mundial de Turismo nos dice:

“El desarrollo sostenible del turismo es aquel que atiende a las necesidades de los turistas actuales y de las regiones receptoras, y al mismo tiempo protege y fomenta las oportunidades para el futuro. Este desarrollo se concibe como una vía hacia la gestión de todos los recursos de forma que puedan satisfacerse las necesidades económicas, sociales y estéticas, respetando al mismo tiempo la integridad cultural, los procesos ecológicos esenciales, la diversidad biológica y los sistemas que sostienen la vida”.

Existe una revisión hecha en el año 2004 que apunta a los siguiente:

"Las directrices para el desarrollo sostenible del turismo y las prácticas de gestión sostenible son aplicables a todas las formas de turismo en todos los tipos de destinos, incluidos el turismo de masas y los diversos segmentos turísticos. Los principios de sostenibilidad se refieren a los aspectos ambiental, económico y sociocultural del desarrollo turístico, habiéndose de establecer un equilibrio adecuado entre esas tres dimensiones para garantizar su sostenibilidad a largo plazo”.

Por lo tanto, el turismo sostenible debe:

1) Dar un uso óptimo a los recursos ambientales que son un elemento fundamental del desarrollo turístico, manteniendo los procesos ecológicos esenciales y ayudando a conservar los recursos naturales y la diversidad biológica.

2) Respetar la autenticidad sociocultural de las comunidades anfitrionas, conservar sus activos culturales arquitectónicos y vivos y sus valores tradicionales, y contribuir al entendimiento y a la tolerancia interculturales.

3) Asegurar unas actividades económicas viables a largo plazo, que reporten a todos los agentes unos beneficios socioeconómicos bien distribuidos, entre los que se cuenten oportunidades de empleo estable y de obtención de ingresos y servicios sociales para las comunidades anfitrionas, y que contribuyan a la reducción de la pobreza.

“El desarrollo sostenible del turismo exige la participación informada de todos los agentes relevantes, así como un liderazgo político firme para lograr una colaboración amplia y establecer un consenso. El logro de un turismo sostenible es un proceso continuo y requiere un seguimiento constante de los impactos, para introducir las medidas preventivas o correctivas que resulten necesarias”.

“El turismo sostenible debe reportar también un alto grado de satisfacción a los turistas y representar para ellos una experiencia significativa, que los haga más conscientes de los problemas de la sostenibilidad y fomente en ellos unas prácticas turísticas sostenibles."

En esta definición podemos ver cómo se profundiza, al menos en lo formal, respecto de las verdaderas implicancias del desarrollo del turismo sobre distintos aspectos, físico - biológicos, socio - económicos y culturales, a punto de pensar en un tipo de sostenibilidad fuerte, es decir, aquella que va a observar el desarrollo desde la perspectiva del ambiente y de las comunidades anfitrionas.

Ésta sería en todo caso una de las lecturas posibles. Pero de todos modos es claro que la actividad ha sabido avanzar en un sentido constructivo, o al menos en apariencia. Es bueno que mantengamos el espíritu crítico aún ante situaciones que parecen altamente favorables en una primera lectura.


Fabián Román

¿Noruega, un ejemplo a seguir?

Desde el fin de la segunda guerra mundial, Noruega encuentre una expansión económica muy rápida y es actualmente uno de los países los más ricos del mundo con una política social muy desarrollada.

Su progresión económica se explica mayormente con el descubrimiento de petróleo y de gas natural en su costa (es actualmente el segundo exportador mundial de gas y el sexto de petróleo), pero tiene también otros recursos naturales importantes como minerales y productos del mar.

Noruega intenta desde hace tiempo encontrar soluciones alternativas para seguir exportando sus hidrocarburos pero con un espíritu de desarrollo sostenible nacional.

En efecto, la pequeña durabilidad de estos recursos está muy presente en la mente de la población y en las decisiones políticas, es por eso que el país invirtió mucho en un desarrollo sostenible, para no sufrir la era post-petróleo.





Una fuerte implicación


Los noruegos siempre han sido consientes de la riqueza de su entorno y fueron los primeros europeos sensibilizados por la ecología y el desarrollo de las energías renovables. Esta implicación sigue vigente ya que es ahora un líder de la Investigación y Desarrollo en estos temas.

Esta por ejemplo a la cabeza de algunos importantes proyectos actuales como la creación de un parque eólico con aerogeneradores más potentes del mundo, o centros de investigación sobre la explotación de corrientes oceánicas como fuente de energía.

Pero los proyectos más prometedores son sus investigaciones sobre lo que se llama la energía osmótica, con la inauguración en 2009 de una central dedicada a este tema.

El fenómeno de ósmosis caracteriza la reacción química provocada por el contacto entre agua salada y agua dulce. Este fenómeno libera la energía capaz de hacer girar una turbina generadora de electricidad. La técnica es todavía al nivel de prototipo pero podría seriamente volverse una fuente de energía renovable en el futuro.

Tiene en efecto importantes ventajas como la de ser una fuente estable e independiente de las condiciones meteorológicas. Su solo defecto es la necesidad de estar en proximidad de un estuario para construir una central.

Por consiguiente, si esta nueva fuente se desarrolla, permitirá a países desprovistos de montañas o de hidroelectricidad producir su propia energía verde con medios accesibles.

Y en lo que concierne a las políticas internacionales, Noruega se posiciona de manera independiente. En efecto, después de los fracasos parciales de Kyoto y Copenhagen, decidió reafirmar su voluntad personal, con un objetivo de reducción de un 30% de sus emisiones de gases de efecto invernadero hasta 2020, en comparación al nivel de 1990.



Desarrollo humano e indicadores

En muchos de los indicadores de desarrollo del mundo, Noruega se sitúa en las primeras posiciones. Es por ejemplo uno de los países que tienen el nivel de IDH más alto gracias a una esperanza de vida al nacer de 81 años y un tiempo de estudios promedios de 12.6 años. Tiene un IDH siempre superior al promedio del OCDE desde el principio de los años 80 y esta tendencia no disminuyó desde esta época.

Posee también otros premios como la primera posición en los países con mejor libertad de prensa, un gobierno con el menor nivel de corrupción y fue declarado el país más pacífico del mundo en 2007, según el Global Peace Index.

Es también un buen ejemplo al nivel social porque los fondos obtenidos por los recursos energéticos son dedicados por gran parte a la mejora de las condiciones de vida de la población con por ejemplo la inversión creciente en becas de estudio.

Christelle.

Fotografías e información sobre Noruega: http://www.absolutnoruega.com/

Ciudad ecológica

Madsar, una nueva ciudad ecológica

El emirato de Abu Dhabi lanzó en 2008 un proyecto de 15 billones de dólares de construcción de una ciudad completamente ecológica, o sea sin emisiones de carbono y sin residuos que debe terminarse en 2015. El objetivo de base fue construir un modelo de organización urbana sin impacto negativo sobre el medio ambiente y esto para hacerlo un nuevo laboratorio mundial de todas las nuevas tecnologías verdes, incitando a todos los estudiantes, buscadores, o ecologistas a instalarse acá.

El nombre de la ciudad será Masdar, lo que significa fuente en árabe, y podrá acoger 50 000 habitantes y 1500 empresas sobre 6.5 km² en el desierto.

Este proyecto fue anunciado en 2006, y empezó con un concurso de acondicionamiento del centro de la ciudad lanzo a agencias de arquitectura del mundo que fue ganado por el grupo LAVA (Laboratory for Visionary Architecture).

Concretamente, esta ciudad va a ser una mezcla entre utilización de nuevas tecnologías, estilismo moderno y principios de arquitectura árabe tradicional, siempre con el objetivo de consumar el mínimo de energía. La ciudad será por ejemplo construida con callejones estrechos para mantener naturalmente el frescor o grandes paredes como protección a los vientos del desierto.

Para los viajes dentro de la ciudad los medios de transportes como la marcha a pie y la bici van a ser privilegiados y los coches serán prohibidos. Para las distancias más largas habrá un nuevo sistema de transporte personal rápido formado de cabinas de uno a diez personas que se desplazan sobre una red de monocarril, llamado por un botón en estación y que define el trayecto según el tráfico de la red. Este sistema va a ser aplicado para todos los usos de la ciudad, o sea para los particulares,transporte en general y para la evacuación de los residuos.

Para proveer agua potable a todos los habitantes habrá una planta desalinizadora y respecto del tema del reciclaje las aguas residuales serán utilizadas para la irrigación y para la producción de biocombustible. Además, la energía solar y térmica serán explotadas al máximo gracias al calor y al sol que proporcionar el clima y también otros medios sostenibles como la energía eólica o marina.

Es una cosa positiva saber que uno de los países productores de petróleo invierte su dinero en proyectos respetuosos del medio ambiente, mostrando conciencia del agotamiento de los recursos naturales y de la necesidad de preparar la era post-petroleo. Además no es la sola iniciativa de este tipo en el mundo, el barrio BedZED en Londres y la ciudad de Dongtan en China intentan también hacer lo mismo. Esperemos que otros países comiencen a realizar otros proyectos urbanos según estos modelos.

Chistelle

¿Cómo evaluar el desarrollo humano?

A causa del hecho de que el desarrollo humano es un concepto complexo y con dimensiones diferentes, evaluarlo es una tarea complicada. Economistas y sociológicos trabajan sobre este tema desde varias años, intentando encontrar una herramienta capaz de evaluar precisamente este fenómeno y de comparar los resultados entre ellos. Con el objetivo final de tener una visión objetiva del nivel y de la evolución del desarrollo de regiones y países del mundo, para mejorar la situación de varios estados.

El primer indicador del desarrollo en términos generales fue el Producto Interior Bruto por cápita (PIB), creado en 1934 por Simon Kuznets, un economista y estadista ruso-estadounidense galardonado del Nobel de Economía en 1971. Mientras que este indicador es uno de los más conocidos, tiene algunos inconvenientes. En efecto, el PIB solamente permite establecer una comparación entre el nivel de vida teórica de diferentes países, pero no pone en evidencia las desigualdades sociales y sus evoluciones. Además, el modo de cálculo de este indicador se hace sobre la base de la contabilidad nacional, por eso todas las actividades ilegales y no declaradas no aparecen en el resultado final. Entonces, el PIB solamente da una estimación de la riqueza de un país, no rinde cuentas del bienestar real de una población ni de los impactos negativos que pueden existir, como el costo medio ambiental vinculado con este desarrollo.

Fue después en los años 90 que apareció el Índice de Desarrollo Humano, un nuevo indicador publicado cada año por la PNUD, Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. El IDH representaba una alternativa al PIB menos centrada sobre la economía pero más sobre el potencial humano. Este indicador se cálculo sobre la media de tres parámetros que son la longevidad, con la esperanza de vida al nacer, el nivel de vida, con el PIB per cápita PPA, y la educación, mesurado con la combinación de la tasa de alfabetización y de la tasa de escolarización. La publicación de 2010 presento a Noruega en primera posición, con un índice de 0,938 y Zimbabue en último con 0,140. Este indicador da una buena evaluación del desarrollo humano de cada país pero del hecho de que es a nivel nacional no permite considerar desigualdades como de sexo, de etnia o de región. Para ser más preciso y realista debe ser completo con otros indicadores parciales como el IDH corregido por nivel de ingreso, sexo o lugar de residencia. A veces estas correcciones revelan la existencia de discriminaciones generalizadas como la de las mujeres. En efecto, en todos los países el IDH femenino es inferior al IDH masculino.

Hay también algunos temas casi imposibles a evaluar de manera concreta. En efecto, la PNUD intento en 1991 de definir un indicador de libertad humana pero las investigaciones que esto implicaba sobre algunos regímenes políticos creó polémicas que hicieron detener las búsquedas de indicadores sobre este tema.

Christelle Chapelot

Un poco de historia sobre el desarrollo humano…

¿Que significa desarrollo humano?

La noción de desarrollo humano es un concepto que no solamente tiene en cuenta las evoluciones de los ingresos de los estados, se basa más sobre la creación de un entorno global que permite a los individuos desarrollar completamente sus potenciales para vivir de manera creativa y productiva, según sus necesidades e intereses personales. Este concepto no evalúa solamente el lado económico y material sino que se centra más sobre el desarrollo del individuo en sí mismo como persona, poniendo en consideración la mayoría de las dimensiones que eso implica.

Se basa también sobre ideas y trabajos de antiguas épocas. En efecto, podemos por ejemplo encontrar las primicias de esta teoría en la frase de Aristóteles en la Grecia Antigua: “La riqueza no es, desde luego, el bien que buscamos, pues no es más que un instrumento para conseguir algún otro fin”. Hay también diferentes características de este concepto que se refieren a la declaración universal de los derechos humanos de 1948, como por ejemplo la necesidad de acceder a una educación, a una seguridad social y a la salud o también a condiciones decentes de vida y trabajo.

Este paradigma apareció en el mundo en los años 80, en repuesta a la necesidad de encontrar un modelo alternativo al único modelo de desarrollo económico, que dejaba de lado el desarrollo social y personal de los individuos. Algunos economistas y sociólogos empezaron a trabajar sobre este tema para elaborar y desarrollar este nuevo concepto, siendo el más famoso Amartya Sen (Premio nobel de economía en 1998). Pero, fue solamente en los años 90 que este concepto fue realmente aplicado de manera sistemática, sobre la forma de informes anuales publicados por la PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo).

Algunas precisiones sobre el Programa de la Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD):

El PNUD es una organización establecida en 1966. Su objetivo general es contribuir a mejorar la calidad de vida de los países en desarrollo. Por eso pone a disposición estudios y estadísticas sobre el desarrollo humano de países del mundo para ayudar a las naciones a analizar y identificar soluciones frente a los desafíos nacionales y mundiales del desarrollo. La herramienta más famosa publicada por el PNUD es el Informe sobre el Desarrollo Humano anual. Esta publicación se divide en dos partes. La primera es un estudio que trata de un tema específico relacionado con el desarrollo, como por ejemplo el cambio climático o el problema de la accesibilidad al agua. La otra parte trata de analizar y clasificar a todos los países del mundo según sus niveles de IDH (Índice de Desarrollo Humano).

Desde su primera publicación en 1990, este informe ha influenciado muchas políticas de desarrollo aplicadas en el mundo.


Christelle Chapelot

Turismo y Sostenibilidad - Una Relación Compleja (5ta parte)

Por Fabián Román

Desarrollo Humano


Por último, en esta mirada crítica sobre el desarrollo sostenible, quiero detenerme en el tema del desarrollo humano. Según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo:


“El proceso de ampliación de las opciones de la gente y el nivel de bienestar que logran se halla en el centro del concepto de desarrollo humano. Esas opciones no son ni finitas ni estáticas. Sin embargo, independientemente del nivel de desarrollo, las tres opciones esenciales de la gente son: vivir una vida larga y saludable, adquirir conocimientos y tener acceso a los recursos necesarios para tener un nivel de vida decente. Pero el desarrollo humano no concluye ahí. Otras opciones, a las que muchas personas asignan gran valor, van desde la libertad política, económica y social hasta las oportunidades para tener una vida creativa y productiva y disfrutar del respeto por sí mismo y de la garantía de los derechos humanos.


Sin duda, el nivel de ingreso es un elemento importante del desarrollo. Pero, no es todo en la vida de las personas. El ingreso es un medio pero el fin es el desarrollo humano.


El desarrollo humano ha sido un concepto en evolución. Todos los años, teniendo en cuenta las críticas, se ha reexaminado el Informe de Desarrollo Humano o se lo ha analizado en mayor detalle. Esta labor ha incluido extensos debates sobre cuestiones como la participación, la sustentabilidad y la equidad de género. Como resultado de ello, se ha ampliado y profundizado el criterio básico, incluyendo los siguientes aspectos:


• Potenciación: la potenciación básica depende del aumento de la capacidad de la gente, aumento que entraña una ampliación de las opciones y, con ello, una mayor libertad. Pero la gente puede ejercer pocas opciones si no está protegida contra el hambre, la necesidad y la privación.


La potenciación entraña una connotación adicional: que en el curso de su vida cotidiana, la gente pueda participar en la adopción de decisiones que afecten sus vidas o apoyarlas. Podría aumentarse la capacidad de la persona, por ejemplo, con servicios de atención primaria de la salud, pero esa persona podría tener escasa intervención en la forma en que aumenta dicha capacidad. La gente no debe ser beneficiaria pasiva de procesos determinados por otros. Muy por el contrario, deben ser agentes activos de su propio desarrollo.


• Cooperación: los seres humanos sobreviven en una compleja red de estructuras sociales, que va de la familia al Estado, de los grupos locales de autoayuda a las empresas multinacionales. Este sentido de pertenencia es una fuente importante de bienestar; proporciona placer y sentido, una percepción de tener propósito y significado.


El desarrollo humano entraña necesariamente una preocupación por la cultura -la forma en que las personas deciden vivir juntas- porque es la sensación de cohesión social basada en la cultura y en valores y creencias compartidos lo que plasma el desarrollo humano individual. Si la gente vive junta, si coopera de manera de enriquecerse recíprocamente, amplía sus opciones individuales. De esta manera, el desarrollo humano se preocupa no sólo por la gente como individuos sino además por la forma en que estos interactúan y cooperan en las comunidades.


• Equidad: Se suele pensar en la equidad en relación con la riqueza o los ingresos. Pero en el enfoque de desarrollo humano se adopta una posición mucho más amplia, procurando la equidad en la capacidad básica y las oportunidades. Según este criterio, todos deben tener la oportunidad de educarse, por ejemplo, o de vivir una vida larga y saludable.


La promoción de la equidad puede requerir en algunos casos que se distribuyan los recursos de manera desigual. Los pobres, por ejemplo, pueden necesitar más ayuda estatal que los ricos. Alguna gente, como los enfermos o los discapacitados, pueden requerir más recursos que otros para mantenerse en el mismo nivel de capacidad.


• Sostenibilidad: el desarrollo humano sostenible satisface las necesidades de la generación actual sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus necesidades. Por consiguiente, entraña consideraciones de equidad intergeneracional. Pero lo que se necesita transmitir no es tanto la existencia de una determinada riqueza productiva, como el potencial para lograr un nivel particular de desarrollo humano. ¿Cuál debe ser ese nivel? Básicamente, debe entrañar la ausencia de pobreza y privación.


• Seguridad: millones de habitantes de países en desarrollo viven al borde del desastre. Incluso en los países industrializados, la gente está expuesta constantemente a riesgos debido a la delincuencia, la violencia o el desempleo. Durante mucho tiempo, la idea de la seguridad se ha relacionado con la seguridad policial. Sin embargo, una de las necesidades más básicas es la seguridad de poder ganarse el sustento. Junto con eso, la gente quiere además estar libre de amenazas crónicas, como la enfermedad o la represión, así como de perturbaciones súbitas y nocivas en su vida cotidiana. En el enfoque de desarrollo humano se insiste en que todos deben disfrutar de un nivel de seguridad mínimo.


El desarrollo humano nos entrega un elemento normativo para la acción: es la mejor y más eficiente elección social que puede tomar una sociedad, porque tiene por meta promocionar la calidad de la vida de la gente, en la medida que ésta conjuga libertad real para elegir los propios proyectos de vida y justa distribución y capacidades para lograrlo”. [1]


Una manera simple de aproximarse a este tema es verlo como un modo de pensar el desarrollo desde la singularidad de una persona, en tanto parte de una comunidad. Resulta interesante la experiencia de preguntar a un grupo cual es su definición de desarrollo, ya que, independientemente de las pertenencias sociales o intelectuales o de otra índole, en general la gente tiende a ensayar respuestas complicadas y que dan cuenta de una idea de desarrollo global, regional e incluso planetaria. Resulta extremadamente difícil concebir una idea de desarrollo desde la persona, una que atienda cuestiones clásicas como los aspectos económicos, ambientales o sociales, pero que también se preocupe por la cultura, la participación y la espiritualidad, que completan las seis dimensiones del desarrollo humano que parecen ser comunes a una gran parte de nuestras sociedades, más allá de los modos precisos y diversos de expresión y satisfacción de esas necesidades.


Cuando una comunidad, turística o en potencia, quiere pensar en su visión colectiva, entonces, sin saberlo tal vez, estará expresando sueños atravesados por todas estas dimensiones. Por eso es deseable poner en marcha procesos de planificación y gestión que permitan potenciar estas dimensiones y desplegarlas, para lograr procesos de desarrollo inclusivos y genuinamente sostenibles.

Fabián Román

[1] Revista Latinoamericana de Desarrollo Humano del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, Que es el Desarrollo Humano, documento en línea, 2007.

Turismo y Sostenibilidad - Una Relación Compleja (4ta parte)

Por Fabián Román
El caso de Gualeguaychú y Fray Bentos


El caso de Gualeguaychú y Fray Bentos resulta muy interesante, un escenario fértil para el despliegue de emociones y racionalidades diversas, pleno de oportunismo político y de los otros, un rosario de vanidades y diplomacia desatado por un conflicto singular, la oposición de un pueblo a la instalación de una pastera sobre el Río Uruguay. Y no es casual que me refiera al tema como el caso de ambas ciudades, de ambos pueblos, es absolutamente deliberado, ya que es necesario evitar el riesgo de demonizar a priori a una de las dos orillas.

Por mi formación de grado me veo tentado a sumarme a algunas racionalidades técnicas, pero intentaré evadir esa vía simplista y ver el todo como algo superador de la multiplicidad de partes que se debaten, algunas con más hidalguía que otras, en este conflicto internacional.

Trataré de hacerlo a modo de ejemplo que permita ilustrar esta nueva disyuntiva de la sostenibilidad fuerte y débil que nos ocupa en este momento, algo que le dé visibilidad a aquello que, como tantas otras cuestiones neoparadigmáticas corren el albur de ser carne de horca de la academia y saber a nada al común de la gente.

Al fin de qué sirve un gran debate académico, y la proliferación de papers si no somos capaces de difundir estas ideas de manera crítica, ponerlas en debate e implementar los medios de apropiación por parte de los pueblos para que podamos entonces usar herramientas para hacer realidad estas cuestiones extravagantes del desarrollo sostenible, guiados por una visión construida de manera participativa.

Por supuesto que el común de la gente de Gualeguaychú desconoce estas cuestiones formales de la sostenibilidad, y sin embargo el conflicto aparece como un claro ejemplo de la disyuntiva fuerte-débil. Porque al fin se trata del dilema de qué tipo de desarrollo se plantea para una determinada región, ni más, ni menos que eso.

Si pudiéramos focalizarnos en la confrontación industrialización clásica (pastera) versus desarrollo turístico sostenible, entonces nos encontraríamos con un buen ejemplo. Construir la pastera, con tecnologías aparentemente de bajo impacto, cumpliendo regulaciones y generando riqueza, seria un modelo de sostenibilidad débil. Si, por otro lado, evitáramos su instalación y siguiéramos con el exitoso modelo de turismo de Gualeguaychú, un destino consolidado, podríamos pensar que estamos frente a un modelo de sostenibilidad fuerte, que basa su éxito en el cuidado del ambiente. Es esto lo que sucede en Gualeguaychú actualmente? Ese parece ser un tema que debe ser profundizado, pero parece razonable pensar que esa es la idea de la comunidad, dado el tipo de consignas y la virulencia de la oposición a la instalación de la empresa Botnia sobre el Río Uruguay.

Claro que esto no pone en debate la escala regional y fronteriza de la sostenibilidad, relacionada con el proceso de desarrollo que la comunidad de Fray Bentos y el pueblo uruguayo decidan llevar adelante, lo que hace que el tema sea de extrema complejidad.

Será, por ahora, un modelo ejemplar para analizar qué significa, en la práctica, el dilema de la sostenibilidad fuerte o débil.

La mina de Esquel

El caso de Esquel en la Provincia de Chubut parece ser otro buen ejemplo. El proceso que culminó con la suspensión de la instalación de la mina de oro bajo el argumento de la contaminación que produciría sobre agua y suelo, con sus derivaciones en la disminución en la calidad de vida de la población, me parece evidente.

Esquel es un destino de naturaleza, puerta de acceso al Parque Nacional Los Alerces, uno de los más bellos del país, pródigo en paisajes naturales de belleza excepcional, y refugio extraordinario de especies de flora y fauna.

La lógica aplicada en este caso parece ser inapelable; un destino que ha sido exitoso por su patrimonio natural, decide no poner en riesgo ese proceso de desarrollo por uno más incierto que puede, de todas maneras, seducir en el corto plazo por la generación inmediata de empleo y riqueza.

La consulta popular del año 2003 resultó un fracaso para los partidarios de la mina, ya que el voto contrario cosechó un 80 % de adhesión. En la actualidad continúa el movimiento de rechazo, e incluso existen procesos judiciales iniciados por los socios locales de la minera canadiense Meridian Gold, contra algunos miembros del movimiento que se opone a su instalación.

Se podría concluir que en el caso de Esquel, la relación con el dilema de la sostenibilidad fuerte y débil es más claro aún que en el caso de Gualeguaychú, debido al hecho de que el primero tiene una larga tradición de destino de naturaleza consolidado, que permite a la comunidad tener una mayor visibilidad de las consecuencias del deterioro ambiental para el éxito económico del destino.

Fabián Román

Turismo y Sotenibilidad - Una Relación Compleja (3ra. Parte)

Por Fabián Román




Qué significa comprometer?

En general, la clase dirigente y una gran parte de los sectores académicos asumen y repiten mecánicamente la definición de desarrollo sostenible de la Comisión Brundtland (Nuestro Futuro Común) sin reparar en sus alcances. Como he mencionado anteriormente, suele quedar todo en una polémica inútil sobre el cómo traducir “sustainable”.

Curiosamente, uno de los que vislumbró la vaguedad de la definición de desarrollo sostenible fue un economista llamado Robert Solow, quien planteó la pregunta fundamental: ¿Qué es lo que debe ser conservado? 1

Su respuesta, desde la Ciencia Económica fue brillante: el Stock de Capital, incluyendo el capital natural. 

Y qué es el capital natural? Podemos definirlo como una extensión de la noción económica de capital (medios de producción manufacturados) a bienes y servicios medioambientales. Hace referencia a una reserva (por ejemplo, un bosque) que produce un flujo de bienes (por ejemplo, nuevos árboles) y de servicios (por ejemplo, captura de carbono, control de la erosión, hábitat).2

En definitiva, podríamos decir que la pregunta de Solow se parece a nuestro primer interrogante, ¿Qué significa comprometer? ya que el nivel de compromiso con la satisfacción de necesidades de las generaciones futuras se juega en lo que hemos sabido conservar para ellas. Y se hace imprescindible destacar la importancia de este cuestionamiento de Solow, porque fue el que permitió, al fin, iniciar un debate serio e interesante sobre la sostenibilidad. 

“Pero qué significa esta nueva categoría del desarrollo? “La sostenibilidad fuerte se basa en la idea de que ambos tipos de capital son complementarios, pero no intercambiables. Es decir, no se pueden sustituir constantemente entre sí, salvo en aspectos marginales. Se puede construir capital humano o artificial a partir de la destrucción de capital natural, pero no a la inversa: podemos construir herramientas de madera a partir de un bosque, pero no podemos crear un bosque a partir de mangos de hachas. Por eso, la sostenibilidad fuerte asienta la idea de sostenibilidad en el mantenimiento del capital natural. Para la mayoría de los economistas ecológicos, esta forma de entender la sostenibilidad es la única sensata”. 3

La discusión al fin se centra en la cuestión de la explotación de recursos que generan capital humano, en desmedro del capital natural. El turismo es una actividad capaz de desarrollarse plenamente sin afectar de manera irreversible el capital natural y de ese modo aportar a la conservación del stock de capital, construyendo sostenibilidad. Y si bien son conceptos muy ligados a la contabilidad ambiental, resultan para mí sumamente claros para el caso del turismo.


Sostenibilidad fuerte o débil?

Entiendo que es imprescindible acercarse a la cuestión ambiental desde una perspectiva que incluya la gestión sostenible de los recursos naturales y que tienda un puente entre las posiciones extremas del conservacionismo puro y del economicismo clásico y depredador, incluyendo a las corrientes que avalan el concepto de desarrollo sostenible desde una perspectiva economicista. 

Para ello tenemos que integrar el conocimiento de las leyes naturales que rigen los complejos procesos de la vida y su relación con el ambiente físico junto al estudio de las consecuencias que el desarrollo económico puede provocar sobre el medio físico biológico que lo soporta.

El concepto de desarrollo sostenible parece ser aceptado universalmente porque no agrede de modo directo la noción clásica de desarrollo. Esto propone un desafío interesante, que es el de aportar claridad a la definición original del término. Desde la economía clásica se puede considerar, comodecía Solow, que lo que debe ser conservado es el stock de capital, una manera de plantear que los recursos naturales pueden ser siempre valorizados de un modo más o menos justo, y que esos valores pueden ser mantenidos. 

Desde esta mirada, podemos mitigar el deterioro esencialmente irreversible de los procesos físico biológicos de nuestros ecosistemas a través de una estimación de su valor pecuniario. Pero aún en esta idea extrema es necesario que la economía se relacione con indicadores del estado de esos ecosistemas para poder establecer la magnitud del capital natural y por lo tanto debe interactuar con aquellas disciplinas que puedan proveer información suficiente acerca de los mismos. La ecología debe ser tomada seriamente como un instrumento apto para aportar a la planificación efectiva del desarrollo sostenible de las comunidades, irremediablemente alteradas por la acción del hombre, tanto en el caso de procesos de sostenibilidad débil, que sólo consideran el mantenimiento del Stock de Capital, como el de sostenibilidad fuerte que requieren el mantenimiento del Capital Natural.


1 José Manuel Naredo, Sobre el origen, el uso y el contenido del término sostenible, Madrid, Ministerio de Obras Publicas, Transportes y Medio Ambiente, 1996

2 Fuente: Greenfacts, traducido de Capital Asset de Green Party of Canada, documento en línea, 2006

3 José Antonio Pascual Trillo, El teatro de la ciencia y el drama ambiental. Una aproximación a las ciencias ambientales, Madrid, Miraguano Ediciones, 2000

Turismo y Sotenibilidad - Una Relación Compleja (2da Parte)

1ra. Parte: http://fundacionplan21.blogspot.com/2010/10/turismo-y-sostenibilidad-una-relacion.html

Introducción

La paradoja del desarrollo nos plantea un dilema. Resulta políticamente incorrecto no utilizar el concepto de desarrollo sostenible, pero al mismo tiempo se trata de una idea que no parece ser adoptada más allá de la superficialidad. Incluso, cualquier debate que exceda la discusión sostenible o sustentable no prospera en casi ningún ámbito de nuestro país.

No se trata de erigirse en una fuente impecable para determinar lo que está bien o mal respecto de estas cuestiones. Apenas es un simulacro, una propuesta inconclusa para poner bajo la mirada crítica estas ideas aparentemente superadoras de la vieja noción de desarrollo que heredamos en la posguerra.

Y voy a evitar deliberadamente referirme a la evolución de esa idea fundacional del desarrollo, para focalizar esta primera parte del libro en la idea de la sostenibilidad. No parece ser necesario seguir poniendo en duda la naturaleza obsoleta de aquel viejo modelo. Es preferible comenzar a profundizar el nuevo paradigma. Y entonces, podremos comenzar a reflexionar acerca de la relación entre Turismo y Desarrollo Sostenible.

No se trata de una mera cuestión teórica la que habrá de ocuparnos, por el contrario, luego de esa mirada critica veremos cuáles son algunas de las herramientas disponibles en la actualidad para construir sostenibilidad a partir del turismo.

Será un modo de aproximarse a un desafío mayor: vincular al turismo con el desarrollo sostenible y el alivio a la pobreza sin eufemismos, y no como parte de un discurso que no termina de concretarse.

Hermoso desafío, sin duda, para todos aquellos que forman parte de esta actividad.
Una mirada crítica sobre el Desarrollo Sostenible


Sostenible o sustentable?


Cuánto esfuerzo se ha puesto en distinguir estas palabras. Y, curiosamente, no es que una sea propiedad de los mejores. A lo largo del tiempo he escuchado argumentos buenos para defender el uso de una u otra, como el mejor modo de traducir, al fin, el término “sustainable” del inglés original.

Me pregunto, cuál es el sentido de este debate? La experiencia me indica que muchas veces la claridad para defender el origen de una palabra se diluye en una superficialidad peligrosa para defender el verdadero sentido de la sostenibilidad. Incluso esa disputa tiende a sacar el foco de la pregunta: qué es y cómo se construye la sostenibilidad? La respuesta a este interrogante debe ser analizada y ejercida de modo de poner en acto este nuevo paradigma.

Por otro lado, muchas veces, la gente cree que es un asunto ajeno, que más allá de cuestionar ciertas políticas públicas o acciones privadas reprobables, en general desde el punto de vista ambiental, no es posible intervenir en la construcción de una visión posible del futuro compartido. Y creo que eso es un error, pero que merece ser explicado en sus alcances con claridad y deben proponerse herramientas metodológicas para hacerlo.

Estoy convencido de que es posible crear visiones compartidas en ciertas escalas espaciales y temporales, que permitan pensar los modos de vida que puedan ser considerados sostenibles, tomando como base la vieja definición de Desarrollo Sostenible del documento Nuestro Futuro Común del año 1987: “Aquel que permite satisfacer las necesidades de las generaciones actuales sin comprometer la satisfacción de las necesidades de las generaciones futuras”. *1

Yo voy a tomar partido claramente por el uso de sostenible, ya que dada mi experiencia de trabajo con muchas organizaciones de habla hispana de otros países, he comprobado que, en especial en el caso del turismo, se utiliza más este término que el de sustentable, asumiendo de todos modos que se trata de sinónimos. Además, la mayor parte de las organizaciones donantes y de cooperación en general, utilizan este vocablo, por lo que creo que es mejor unificar la terminología, sin descuidar el aspecto fundamental que significa instalar una mirada crítica sobre este nuevo concepto para darle contenido y lograr que sea algo útil y vital.

Desde el mismo comienzo del uso masivo del concepto de desarrollo sostenible se ha iniciado un debate interesante a nivel internacional, en el afán de profundizar este nuevo paradigma. Ya en el año 1992, el de la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro, en donde se presenta en sociedad y se acuerda en su uso, la idea la sosteniblilidad comienza a ponerse bajo la mirada crítica de distintos sectores.

Cuando uno analiza la definición clásica, suelen aparecer dos cuestiones inquietantes: ¿Qué significa comprometer? y ¿Quién dicta el canon de las necesidades que deben ser satisfechas? En este texto nos dedicaremos a analizar especialmente la primera pregunta, ya que la segunda sería motivo de un largo debate que excedería el objetivo central de esta aproximación a la relación entre turismo y sostenibilidad, pero que no quiero dejar de remarcar. Aún más, creo que los destinos turísticos que se permitan modelos participativos para pensarse en tanto comunidades, sabrán encontrar respuestas, al menos parciales y locales a este segundo interrogante.

Accesibilidad en el Turismo

Hemos hablado más de una vez sobre este tema. Y lo seguiremos hablando en tanto sea necesario para que los funcionarios encargados de la gestión y planificación del turismo en determinadas, más bien en todas, las localidades en donde esta actividad forme parte de la vida de la sociedad, se concienticen sobre la importancia de la consideración de aquellas personas con discapacidades motrices y mentales.

Cuando un turista viaja hacia alguna localidad, o atractivo, es siempre motivado por algún gusto o preferencia, o bien por un anhelo de conocimiento sobre algo en particular. Pues bien, ahí se encuentra el centro de este artículo. Hay quienes viajan a un lugar por ese motivo, y no pueden disfrutarlo ni vivirlo a su manera. Ya que el lugar o infraestructura, no cuenta con las instalaciones necesarias para que estas personas puedan acceder a ellos sin problema alguno. Estas personas son seres humanos, con discapacidades tanto motoras como en alguno de sus sentidos. Para aquellos se les hace dificil transitar de la misma forma que los demás ciertas infraestructuras, y estos no tienen instalaciones para que puedan disfrutar como los demás del atractivo. Como sistemas braille para los ciegos, sillas de ruedas para discapacitados, sistema de interpretación para sordo-mudos, rampas y ascensores especiales, restaurantes y hoteles con baños acondicionados, sillas anfibias en los balnearios -especiales para trasladarse sobre la arena-, y muchas facilidades más para aquellos que quieran ser parte de la experiencia que fueron a buscar.

Según Elizabeth Aimar (*1), directora de RALS (*2), lo que realmente falta es mayor conciencia en la sociedad. "La sociedad no está ni económica ni mentalmente preparada para realizar los cambios necesarios".

Muchas veces no solo la discriminación es a través de la falta de condiciones necesarias para estas personas, sino que también existen situaciones en donde al discapacitado no se le da un servicio mínimo, que no necesariamente debe ser “especial” para él, sino que es igual para todos, sea o no discapacitado. Como aclara Elizabeth, "No se trata sólo de impedimentos físicos. Por ejemplo, es común que a familias en las que hay algún discapacitado intelectual se les diga que no quedan más carpas en un balneario, cuando hay lugar de sobra. A veces, la discriminación y el rechazo se deben simplemente al desconocimiento o al miedo ante una situación diferente. Y, claro, no se toma el discapacitado como objeto de turismo".

La primera dificultad hoy por hoy, es la de encontrar información sobre los destinos que existen en la Argentina, que consideren las condiciones mínimas para los discapacitados en atractivos e instalaciones turísticas. En nuestro país existen pocos lugares: San Martín de los Andes, que incorporó el sistema de esquí adaptado, y cataras del Iguazú, que, entre otros servicios, brinda CD con información sobre discapacidad, son los principales. (*3)

Otro de los principales problemas, es que esta información, ni la importancia de los derechos de los discapacitados y sus familias, no son correctamente difundidas por parte del Estado ni de las empresas privadas.

Espero que sigamos en el mismo camino que estamos transitando, el de empezar a conocer quienes necesitan de nuestra consideración, y de nuestra conciencia sobre sus derechos, para que puedan, como nosotros, disfrutar de nuestro patrimonio, y la identidad de una basta cantidad de localidades en nuestro país, y en todo el mundo.

Bon vogaye!!!!!!!!!!

Juan Roma




*1 Elizabeth Aimar Ella es Abogada, Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires; Carrera de Especialización en Derecho Civil (560 hs. de cátedra) Universidad de Salamanca. España; Doctorando en Derecho Civil - Facultad de Derecho UBA Tesis: El abordaje de los sistemas de protección legal para las personas con discapacidad. Un estudio de derecho comparado" Director: Dr. Atilio Alterini; Profesora Adjunta "Derechos Humanos" -Cátedra Dra. Albanese y Cátedra Dr. Gordillo - Facultad de Derecho – UBA; Jefe de Trabajos Prácticos "Derechos Humanos" -Cátedra Dr. Gordillo - Facultad de Derecho - UBA; Presidenta de RALS- Red de Asistencia Legal y Social -Ong destinada al asesoramiento, la orientación y la difusión de los derechos de las familias y/o personas con discapacidad ; Ex -Titular Cátedra de Postgrado: "Discapacidad Aspectos Legales y Sociales", Facultad de Derecho. UBA ; Docente a cargo curso: "Discapacidad Aspectos Legales y Sociales" Programa de Graduados UBA- Facultad de Cs. Sociales; Docente a cargo del Seminario Permanente AMIA.-Secretaría Discapacidad; Autora de publicaciones y ponencias, asistente a Congresos Nacionales e Internacionales en la especialidad; Beca de investigación en Salud Mental FACAP (2000/2001) ; Mención especial concurso premio "Dr. Jorge Michref" Tema: "Reformulación del concepto de discapacidad" ; Pasante ad honorem del Servicio Nacional de Rehabilitación dependiente del Ministerio de Salud y Acción Social ; Asesoramiento Pre - judicial y judicial en litigios por incumplimiento en prestaciones médico-asistenciales para personas con discapacidad; Ex -Asesora ad honorem de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación- Comisión de Discapacidad. Dip. Ing. María Elena Herzovich ; Consultora permanente de asociaciones CELS, AICA, CRECIENDO, ALMA, AMAR, APEF -Mutualidad Argentina de Hipoacúsicos; x -miembro staff jurídico Estudio Brons & Salas

*2 Red de asistencia Legal y Social-, asociación civil sin fines de lucro que busca difundir los derechos de las personas con discapacidad, www.rals.org.ar/ ;

*3 Estrato de noticia del diario “La Nación”, “Vacaciones para todos, una deuda pendiente”, Domingo 1 de febrero de 2009

Turismo y Sostenibilidad - Una Relación Compleja

Ese es el título del libro de Fabián Román, presidente de la Fundación Plan21, y que iremos ofreciendo por partes en este blog, para aquellos que gusten leerlo.

Comenzamos entonces, con el prologo, escrito por Eduard Muller, Rector de la Universidad para la Cooperación Internacional de Costa Rica.


Turismo y sostenibilidad
Una relación compleja 

Por: Fabián Román

El planeta está en una encrucijada fundamental y los caminos alternativos indican que vamos a vivir en un clima de cambios, donde los cambios climáticos van a caracterizar la vida cotidiana. Fabián hace un recorrido por varios hitos históricos que ayudaron a moldear las teorías de sostenibilidad, en especial de la sostenibilidad en el turismo. Hemos llegados a un momento histórico donde debemos lograr una implementación amplia, eficiente y eficaz del desarrollo sostenible. El turismo en nuestra región latinoamericana ha experimentado diversas fases. En un inicio, se optó por copiar los modelos europeos, especialmente los del Mediterráneo, basados en grandes infraestructuras. Luego, modelos alternativos empezaron a aparecer. El turismo ecológico surge como una alternativa que permite una verdadera participación en los procesos de conservación y desarrollo por empresarios y comunidades locales, promoviendo el desarrollo local basado en los recursos naturales, en especial la biodiversidad, fortaleciendo la conservación de ésta a través de su uso sostenible y, generando oportunidades para otros sectores que agregan valor a través de encadenamientos ampliando así los beneficios a un número mayor de personas o empresas. 

Los retos que enfrenta el turismo actualmente son diversos y posiblemente los mayores de la historia. Estamos enfrentando procesos importantes de cambio climático que influyen en una gama interminable de factores que afectan directamente o indirectamente la actividad turística. Entre éstos, encontramos fenómenos muy notorios como los huracanes, inundaciones o sequías, hasta procesos más sutiles, como lo es el incremento del nivel del mar, la lenta extinción de especies o la migración de ecosistemas enteros. Los recientes informes del Panel Intergubernamental de Cambio Climático son claros. Los cambios están ocurriendo ahora y aquí. El aquí es el hogar de todos los seres humanos del planeta. 

Fabián nos brinda en este libro, de manera clara y concisa, fundamentos teóricos y prácticos que nos van a permitir implementar un turismo verdaderamente sostenible. Nos ofrece algunos casos donde se están desarrollando iniciativas que demuestran claramente que es posible trabajar en pro de una mayor sostenibilidad. 

Debemos actuar a todo nivel, ¡ahora!

Eduard Muller
Rector
Universidad para la Cooperación Internacional de Costa Rica

Turismo y Cambio Climático - Areas Protegidas

En proceso de edición